No hace falta una hoja de cálculo complicada. Basta con saber tres números: lo que entra, lo que sale sí o sí y lo que sale por decisión propia.
Paso 1: apunta un mes real
Revisa los movimientos de tu banco del último mes. Es más fiable que intentar recordar.
Paso 2: separa fijos y variables
- Fijos: alquiler o hipoteca, seguros, suministros, transporte, suscripciones.
- Variables: supermercado, restaurantes, ocio, compras.
Paso 3: ahorra primero
Programa una transferencia automática a una cuenta aparte el día que cobras. Lo que no ves, no lo gastas. Empieza con una cantidad pequeña y súbela poco a poco.
Paso 4: revisa las suscripciones
Plataformas, apps y gimnasios que no usas son el ahorro más fácil.
Prueba la calculadora de ahorro mensual para ver cuánto tardarás en llegar a tu meta.
